Cómo limpiar las alfombras

Guía rápida para presumir de una tapicería de cuentos

Persas, coloreadas, de pelo corto, de diseño. Hay alfombras para todos los gustos y nuestros hogares toman vida a través de su indudable poder decorativo. Además de otorgarle calidez al ambiente y dividir los espacios, sufren el ataque continuo del polvo y están sujetas a manchas y malos olores si no se realiza una limpieza adecuada. ¿Cómo remediar? Sigue leyendo. 

Cómo higienizar

Conviértete en cocinero por un momento y prepara una mezcla con estos ingredientes:

1 taza de Bóraxlaundry-666487_640

10 gotas de aceite esencial de enebro

1 taza de bicarbonato de sodio 

1 taza de harina de maíz

En este caso, la mezcla valdrá para cualquier tipo de tejido. Con la ayuda de un tenedor, esparce el compuesto sobre toda la superficie de la alfombra y deja actuar durante una noche. La mañana siguiente simplemente pasa la aspiradora por ambos lados de la alfombra. ¿Por qué el Bórax? Es un cristal soluble con propiedades desinfectantes y antibacterianas que hará brillar tu tapicería.

Otra forma de higienizar es el vapor. Muchas tiendas de electrodomésticos ofrecen aparatos que generan vapor y hay soluciones para todos los bolsillos. Antes de aplicar el vapor en la zona afectada, añade unas gotas de aceite esencial de limón o de lavanda para realzar el agradable olor de frescor.

¡Adiós manchas!

Cada mancha es un mundo y algunas son muy persistentes. Don’t worry, te desvelamos algunas recetas infalibles para ganar la batalla:

Para manchas superficiales, vierte agua caliente con vinagre blanco y deja actuar. Tras pocos minutos, retira el exceso con papel absorbente. Si accidentalmente se han vertido líquidos como vino, té, cerveza o salsas, la intervención tiene que ser inmediata y cuidadosa. Lo importante es secar muy bien la zona con papel absorbente y pasar a continuación un paño húmedo. Si la mancha no sale, puedes:

  • Preparar una pasta con media taza de sal, una pizca de bórax y media taza de vinagre. Tras 2 horas de aplicación, tu alfombra volverá como nueva.
  • Mezclar en un recipiente 1 cucharadita de lejía sin detergente con media taza de vinagre blanco. Un par de horas de aplicación serán suficientes. 

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Solo animales de compañía

A menudo el mobiliario de nuestra casa esconde pequeños huéspedes que pueden convertirse en un gran problema. Para las polillas las alfombras son el escondite ideal y por ello es necesario realizar una limpieza profunda cada dos meses y aspirar cada semana. Si decides guardar tu alfombra hasta el invierno, enróllala (¡nunca doblar!) y añade papel de periódico para que el olor de la tinta alejes a las polillas. Asimismo, añade una bolsita con bolas de naftalina antes de cubrir con plástico.  

¡No esperes a la limpieza de primavera! Pon en práctica estos pasos para que tus alfombras estén siempre impecables y perfumadas. Si te han gustado nuestros consejos, ¡compártelos!

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