Trucos imprescindibles para limpiar los cristales

Junto con el planchado, la limpieza de los cristales es una de las tareas menos amada que siempre ocupa el último puesto en nuestra lista de tareas domésticas. Nada más salir el sol, la prueba del delito se hace patente: suciedad, residuos de jabón y manchas provocadas por la lluvia nos fastidian esa vistas que hacen nuestro hogar tan especial. Ahora bien, ¿sabías que limpiar los cristales durante 30 minutos implica quemar 120 calorías? Se trata por tanto de cambiar de perspectiva y queremos ayudarte desvelándote algunos simples trucos de limpieza:

Agua destilada

Aunque más cómoda, el agua del grifo tiene un alto contenido en cal  y puede generar más manchas en vez de quitarlas. Como en el caso de la plancha, si no te queda agua destilada en casa, puedes aprovechar sin problema el agua del deshumidificador.

tuscany-1341489_1280

¿Cuándo limpiar los cristales?  

Si el cielo está gris y repleto de nubes, la limpieza se complica puesto que no podemos ver con claridad las manchas. Del mismo modo, si la luz del sol es demasiado intensa el cristal se secaría demasiado rápido, dejando antiestéticas huellas. Para lograr un buen resultado, es mejor esperar el atardecer, cuando el sol resplandece de forma débil y la temperatura es moderada. ¿Y si nieva? Si vives en una localidad donde suele nevar regularmente, repasa el cristal con alcohol medicinal únicamente por el lado externo.  Se creará una película protectora y podrás disfrutar del paisaje.

Manos a la obra

Lo primero es eliminar la mayor cantidad de suciedad posible. Para ello, evita las esponjas tradicionales en cuanto la parte dura puede rayar el cristal por su rugosidad  y empeorar la situación. Ayúdate con un paño de microfibra.

potatoes-448610_640Prepara un cubo con agua destilada templada y añade una pequeña cantidad de detergente tradicional. Mejor aún: añade vinagre blanco o maicena y la mezcla será formidable. Si te gusta innovar, anota este truco casero. Corta una patata por la mitad y frótala en el cristal. El almidón no solo otorgará brillo al vidrio sino le hará hidrorepelente. Para optimizar tus recursos, empieza limpiando siempre la parte interna de las ventanas porque es la que más limpia está. De esta forma, no tendrás que cambiar tan a menudo el agua y evitarás desplazarte del grifo a la ventana sin parar.

El secado

Una vez el cristal esté limpio, hay que dedicar especial cura al secado. Para ello puedes utilizar lo siguiente:

  • Paño de microfibra
  • Paño de gamuza
  • Hojas de periódico

filipendula-ulmaria-1526400_640Empieza siempre por la esquina izquierda y continúa en horizontal hacia abajo. Para un toque brillante sin precedentes, puedes recurrir al aceite de lino. Pon una única gota en un  paño de microfibra y ¡sácale brillo!

Seguro que con estos simples trucos, la limpieza de los cristales ya no parece tan tediosa. Eso sí, ¡tus vecinos no dejarán de mirarte! Si te han gustado nuestros consejos, ponlos en práctica desde hoy y ¡compártelos! ¿A qué esperas?

¡Comparte!